Me encantan los vuelos largos, de esos que duran más de 6 horas. Te permiten relajarte, disfrutar un tiempo contigo misma, ver películas que hacía mucho querías ver, escuchar ese nuevo disco o leer un libro que estaba juntando polvo en tu librero. Sí, la verdad es que no soy mucho de hablar con el compañero de a lado, me gusta disfrutar de esas horas de vuelo.