En medio del ritmo intenso de la Ciudad de México existe un lugar diseñado para detener el tiempo: el Spa Marquis, considerado el más grande de la capital, con más de 1,500 m² dedicados al descanso y la relajación. Su ubicación dentro del Hotel Marquis Reforma lo convierte en un refugio accesible tanto para huéspedes como para quienes viven o viajan a la ciudad.
El spa cuenta con diez cabinas privadas, sauna, vapor, jacuzzi, alberca techada y áreas húmedas separadas. Todo pensado para que el visitante pueda elegir entre distintas formas de desconectar: desde un circuito de agua hasta un masaje tradicional mexicano.
Rituales que combinan tradición y bienestar
Uno de los sellos del Spa Marquis son sus Rituales Mexicanos, tratamientos que integran elementos de la naturaleza y prácticas ancestrales. Hay opciones que incluyen hierbas medicinales, cacao, tequila o copal, en experiencias que van más allá del masaje clásico y buscan equilibrar cuerpo, mente y espíritu.
Un respiro en Reforma
Además del spa, el hotel cuenta con un gimnasio amplio y luminoso, con áreas de entrenamiento funcional y equipo moderno. Para quienes viajan, puede ser un complemento perfecto después de recorrer museos, caminar por el Bosque de Chapultepec o perderse entre la arquitectura de Paseo de la Reforma.
Tip de Passenger
Si buscas una pausa en medio de un viaje a la Ciudad de México, el Spa Marquis es una opción para regalarte unas horas de calma. La experiencia puede ser tan breve como un circuito de agua o tan profunda como un ritual completo inspirado en tradiciones mexicanas.