Desafiantes olas, shows aéreos y un torneo nocturno marcarán el pulso de un encuentro que ya es parte del ADN surfista de la Riviera Nayarit. Del 11 al 13 de diciembre, Sayulita vuelve a convertirse en un punto de fuga: un lugar donde la tabla larga se vive como ritual, danza y comunidad.
La playa principal —con su mezcla de bohemia, color y ese oleaje que parece hecho a la medida— será el escenario para tres días que celebran el longboard clásico: pasos fluidos, giros que dibujan el agua y esa conexión casi espiritual entre surfista y mar que solo Sayulita sabe provocar.
Longboard en su estado más puro
El encuentro reúne a exponentes nacionales e internacionales que compiten en categorías que privilegian el estilo antes que la velocidad. Desde la división profesional hasta las juveniles y femeninas, el torneo busca algo más que técnica: premiar el arte sobre la ola. Los jueces estarán atentos al flow, a los nose rides prolongados, a esa armonía que define la esencia del longboard.
Pero más allá de las tablas y las puntuaciones, el Sayulita Longboard Contest es un recordatorio de por qué este pueblo costero es un imán para quienes viajan siguiendo mareas: aquí el surf es una forma de vida.
Un festival que vibra también en la arena
Mientras las olas dictan el ritmo en el agua, en tierra firme la fiesta toma otras formas:
- Clínicas de surf para quienes quieren conectar por primera vez con el longboarding.
- Música en vivo que acompaña los atardeceres entre palmeras.
- Arte local y gastronomía que confirman por qué Sayulita sigue siendo uno de los Pueblos Mágicos más creativos y queridos del Pacífico.
La vibra es honesta, relajada y profundamente comunitaria: surfistas, locales, visitantes y curiosos se mezclan sin prisa, siguiendo ese compás que solo un pueblo de playa sabe marcar.

Inscripciones abiertas
Para quienes quieran ser parte del cartel, el registro continúa disponible en sayulitalongboardcontest.mx.
Sayulita, con su identidad surfista ya consolidada, vuelve a recordarnos que el Pacífico no solo se mira: se habita, se respira.