En 2026, la humanidad volverá a rodear la Luna. Y esta vez, no solo lo harán cuatro astronautas: miles de nombres viajarán con ellos, guardados en una pequeña memoria a bordo de la nave Orion.
La misión Artemis II, el primer vuelo tripulado del programa Artemis de la NASA, marca un momento histórico en la exploración espacial contemporánea y abre una invitación simbólica al público de todo el mundo: enviar su nombre a orbitar nuestro satélite natural.
Artemis II será el primer vuelo de prueba con tripulación del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y de la nave Orion, diseñada para misiones de espacio profundo. Durante aproximadamente 10 días, la tripulación evaluará los sistemas de soporte vital, navegación y control en un entorno mucho más exigente que la órbita terrestre.


Este viaje no contempla un alunizaje, pero sí una órbita amplia alrededor del lado oculto de la Luna, en una trayectoria en forma de ocho que llevará a la nave a más de 370 mil kilómetros de la Tierra, incluso 7,400 kilómetros más allá de la Luna. Cada dato obtenido será clave para las futuras misiones que buscan regresar a la superficie lunar y, eventualmente, llegar a Marte.
La tripulación de Artemis II
La misión estará integrada por cuatro astronautas con amplia experiencia espacial:
Reid Wiseman, comandante de la misión, astronauta de la NASA desde 2009 y ex jefe de la Oficina de Astronautas.
Victor Glover, piloto, quien formó parte de la misión SpaceX Crew-1 a la Estación Espacial Internacional.

Christina Koch, especialista de misión, poseedora del récord del vuelo espacial individual más largo realizado por una mujer y participante de la primera caminata espacial exclusivamente femenina.
Jeremy Hansen, especialista de misión de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), quien se convertirá en el primer canadiense en viajar a la Luna.
Ciencia en movimiento
Además de probar la nave, Artemis II transportará diversas cargas útiles científicas para estudiar la radiación espacial, la salud y el comportamiento humano, así como las comunicaciones y la navegación en el espacio profundo. Estos experimentos permitirán entender mejor cómo proteger a las futuras tripulaciones en misiones de larga duración.
Tras completar su recorrido lunar, Orion regresará a la Tierra con una reentrada a alta velocidad, antes de amerizar en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, donde será recuperada por equipos de la NASA y el Departamento de Defensa.
Un gesto simbólico: enviar tu nombre a la Luna
Como parte de esta misión, la NASA te invita a enviar tu nombre, el cual será almacenado en una memoria USB y viajará dentro de Orion durante el vuelo de Artemis II. Un gesto pequeño, pero poderoso: una forma de recordar que la exploración espacial también es una experiencia colectiva, hecha de curiosidad, imaginación y futuro compartido.

Artemis II no solo prueba tecnología: reafirma el deseo humano de explorar, de volver a mirar la Luna no como un destino lejano, sino como el siguiente paso en una historia que sigue escribiéndose.