Hay artistas que pertenecen a su tiempo y hay artistas que pertenecen a todos los tiempos. Frida Kahlo es de las segundas, y el Tate Modern de Londres lo sabe. Desde el 25 de junio de 2026 y hasta el 3 de enero de 2027, la institución presenta Frida: The Making of an Icon, la exposición que no se limita a mostrar su obra sino que intenta responder una pregunta más interesante: ¿cómo una pintora mexicana del siglo XX se convirtió en uno de los fenómenos culturales más globales de la historia?
La muestra reúne más de 30 de sus obras más icónicas, organizadas alrededor de las distintas versiones de ella misma que Frida construyó y habitó a lo largo de su vida: la esposa dedicada, la intelectual, la artista moderna, la activista política. Junto a los cuadros conviven prendas originales, joyería, fotografías y objetos personales que recuerdan que Frida no separaba su vida de su obra porque para ella eran exactamente lo mismo. El autorretrato no era un género, era una forma de existir.

Pero la exposición va más lejos. Con más de 200 trabajos de artistas contemporáneos a ella y de generaciones posteriores que la han reinterpretado, The Making of an Icon traza el mapa de su influencia hacia adelante. Y el cierre es el más honesto de todos: una sección dedicada a la Fridamania, ese fenómeno en el que la imagen de Frida migró del lienzo a las tazas, las camisetas, los tatuajes y las campañas de moda, con más de 200 objetos comerciales que documentan cómo una persona se convierte en marca global sin dejar de ser, al mismo tiempo, símbolo de resistencia para comunidades muy distintas en todo el mundo.
La exposición está organizada por el Museum of Fine Arts de Houston en colaboración con el Tate Modern, lo que le da un peso institucional considerable y, sobre todo, acceso a piezas que rara vez viajan juntas. Para completar la experiencia, el chef Santiago Lastra, fundador del restaurante mexicano con estrella Michelin KOL, firma el menú disponible antes o después de la visita: una forma de llevar la experiencia más allá de las salas sin que suene a gimmick.
Si hay una exposición que vale el viaje a Londres este año, es esta.
Para más información, visita el sitio de Tate Modern.